lunes, 1 de junio de 2009

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Un periodista iraquí le tiró un zapatazo a Bush



JA JA UN ZAPATAZO AL IMPERIO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! PATRIA SI COLONIA NO

viernes, 7 de noviembre de 2008


Ojalá
por Eduardo Galeano
Ojalá esta crisis actual, que está sacudiendo los cimientos imperiales, sirva al menos para dar un baño de realismo y de humildad a este gobierno que comienza.¿Obama aceptará que el racismo sea normal cuando se ejerce contra los países que su país invade? ¿No es racismo contar uno por uno los muertos invasores en Irak y olímpicamente ignorar los muchísimos muertos en la población invadida? ¿No es racista este mundo donde hay ciudadanos de primera, segunda y tercera categoría, y muertos de primera, segunda y tercera?La victoria de Obama fue universalmente celebrada como una batalla ganada contra el racismo. Ojalá él asuma, desde sus actos de gobierno, esa hermosa responsabilidad.¿El gobierno de Obama confirmará, una vez más, que el Partido Demócrata y el Partido Republicano son dos nombres de un mismo partido?Ojalá la voluntad de cambio, que estas elecciones han consagrado, sea más que una promesa y más que una esperanza. Ojalá el nuevo gobierno tenga el coraje de romper con esa tradición del partido único, disfrazado de dos que a la hora de la verdad hacen más o menos lo mismo aunque simulen que se pelean.¿Obama cumplirá su promesa de cerrar la siniestra cárcel de Guantánamo?Ojalá, y ojalá acabe con el siniestro bloqueo de Cuba.¿Obama seguirá creyendo que está muy bien que un muro evite que los mexicanos atraviesen la frontera, mientras el dinero pasa sin que nadie le pida pasaporte?Durante la campaña electoral, Obama nunca enfrentó con franqueza el tema de la inmigración. Ojalá a partir de ahora, cuando ya no corre el peligro de espantar votos, pueda y quiera acabar con ese muro, mucho más largo y bochornoso que el Muro de Berlín, y con todos los muros que violan el derecho a la libre circulación de las personas.¿Obama, que con tanto entusiasmo apoyó el reciente regalito de setecientos cincuenta mil millones de dólares a los banqueros, gobernará, como es costumbre, para socializar las pérdidas y para privatizar las ganancias?Me temo que sí, pero ojalá que no.¿Obama firmará y cumplirá el compromiso de Kyoto, o seguirá otorgando el privilegio de la impunidad a la nación más envenenadora del planeta? ¿Gobernará para los autos o para la gente? ¿Podrá cambiar el rumbo asesino de un modo de vida de pocos que se rifan el destino de todos?Me temo que no, pero ojalá que sí.¿Obama, primer presidente negro de la historia de los Estados Unidos, llevará a la práctica el sueño de Martin Luther King o la pesadilla de Condoleezza Rice?Esta Casa Blanca, que ahora es su casa, fue construida por esclavos negros. Ojalá no lo olvide, nunca.

miércoles, 22 de octubre de 2008

SE CUMPLIERON 42 AÑOS DEL OPERATIVO CONDOR, PRIMERA RECUPERACION DE MALVINAS: POR LA JP



OPERATIVO CONDOR, PRIMERA RECUPERACION DE MALVINAS: POR LA JP
El 28 de septiembre de 1966 fue miércoles. El pronóstico meteorológico anunciaba un día de sol en Buenos Aires y nublado en las Islas Malvinas, que los usurpadores británicos denominan Falklands.
La principal preocupación del presidente Juan Carlos Onganía era el partido de polo que debía jugar con el Duque de Edimburgo, el esposo de la Reina de Inglaterra.
El golpe del 28 de junio había contado con un importante consenso implícito y fue fuertemente fogoneado desde las revistas Primera Plana y Confirmado, que destilaban un fuerte olor a petróleo.
En Aeroparque, en el Douglas DC4, el Comandante Ernesto Fernández García, probaba las turbinas, mientras los 35 pasajeros esperaban entre impacientes y nerviosos el despegue del vuelo 648 a Río Gallegos. Eran los primeros minutos del 28 de septiembre, más precisamente la 0: 28.
En Malvinas las 554 mujeres y los 520 hombres dormían o estaban a punto de hacerlo. En esas islas olvidadas por el Imperio las diversiones eran precarias y reducidas. En las cinco cantinas se escuchaba música o se jugaba a los dados. Los kelpers ocupaban sus tiempos ociosos practicando equitación, jugando al rugby, dedicándose a la pesca deportiva, o ejercitándose en el tiro al blanco.
Los pubs, donde el consumo de cerveza y el whisky batían record, cumplían un horario estricto: de 8 a 12 horas y de 17 a 22 horas. Fuera de horario y contraviniendo las prédicas puritanas, la infidelidad era el deporte preferido.
La única radio, a las 10 de la noche, emitía el Himno Real. El silencio invadía a las islas, mientras el frío y el viento transitaban la soledad.
A pesar de algunos hechos pocos auspiciosos, el gobierno de Onganía seguía despertando expectativas. El 29 de julio, las universidades fueron intervenidas en medio de una feroz golpiza, iniciando un éxodo de científicos a partir de esa noche que la historia recogió como la de los bastones largos.
Los sindicalistas que habían asistido al juramento presidencial, ostentando inusuales corbatas, cultivaban las esperanzas. Perón desde Madrid, había impartido la instrucción de "Desensillar hasta que aclare" Pronto, muy pronto, las cartas quedarían reveladas y la llamada Revolución Argentina mostraría que los llamados tiempos económicos, sociales y políticos, no eran más que una nueva etapa de desmantelamiento del modelo de sustitución de importaciones iniciado con el golpe del 16 de septiembre de 1955. El plazo previsto de 20 años de gobierno, era una mera especulación para que en dicho período, la muerte acabara con el líder exiliado en Madrid.
Pronto vendrían el cierre de los ingenios en Tucumán, y la sustitución en el Ministerio de Economía de Néstor Salimei, directivo y socio de Sasetru por Adalbert Krieger Vasena, testaferro de las multinacionales. El golpe iniciaba el tortuoso camino que terminaría con su salida de la Casa de Gobierno al grito de " Se van, se van, y nunca volverán"
Onganía pasaría a la historia como " La Morsa", denominación surgida de una humorada de Juan Carlos Colombres ( Landrú) pero su adjetivo más preciso fue "Caño" porque era liso por fuera y hueco por dentro. El núcleo fuerte del ejército, los generales de caballería, pasaron a denominarse de ganadería según la ácida ironía del ensayista Rogelio García Lupo, por los intereses que representaban.
Pero en esa primavera de 1966, cuando se cumplían 133 años de ocupación inglesa de las Malvinas, Ernesto Sábato declaraba al periodista José Eliaschev de la revista Gente del 28 de julio de ese año: "Creo que es el fin de una era. Llegó el momento de barrer con prejuicios y valores apócrifos que no responden a la realidad. Debemos tener el coraje para comprender ( y ver) que han acabado las instituciones en las que nadie cree seriamente ¿ Vos crees en la Cámara de Diputados? ¿Conocés mucha gente que crea en esa clase de farsa? Por eso la gente común de la calle ha sentido un profundo sentimiento de liberación ( ante el derrocamiento de Illia)……Se trata de que estamos hartos de mistificaciones, hartos de politiquerías, de comités, de combinaciones astutas para ganar tal o cual elección"
Con relación a Malvinas, el 16 de diciembre de 1965, la Asamblea General de las Naciones Unidas sancionó la resolución 2065 en donde encuadraba el caso en la resolución 1514, es decir que lo consideraba como un acto de colonización, reconociendo la disputa sobre la soberanía de las islas, abogando por la resolución pacífica y recomendando que la solución contemplara los intereses de los pobladores.
Cóndores en el aire
Dardo Cabo, el jefe del operativo Cóndor que se propone realizar un acto de soberanía en Malvinas, mira por la ventanilla y sólo ve la oscuridad. Están sobrevolando territorio continental. Hace unas horas que vuelan y se acerca el momento de iniciar el operativo. Mira a sus 17 compañeros y en sus rostros observa la tensión y la ansiedad. Por un momento, sus 25 años pasan aceleradamente en múltiples imágenes. Recuerda su infancia en Tres Arroyos, donde nació. Su padre, el dirigente metalúrgico Armando Cabo, que fue colaborador de Eva Perón y que inició su militancia gremial en la fábrica Istilart. Cuando sus padres se separaron, se radicó en Buenos Aires, viviendo con su madre María Campano.
Estudió, como alumno pupilo, en el Colegio San José de Calasanz del Barrio de Once.
Militó, como varios compañeros de la Operación Cóndor en Tacuara, que en la década del sesenta fue una escuela de cuadros en donde se mezclaba el nacionalismo económico, el revisionismo histórico, el clericalismo, lecturas de Primo de Rivera y Julio Meinvielle, simpatías hacia el fascismo y el odio antijudío. Esa mezcla heterogénea llevo a que al implosionar, sus antiguos cuadros se dispersaron integrando muchos de ellos los grupos guerrilleros de izquierda como Montoneros y Far e incluso Joe Baxter fue dirigente del ERP. Otros quedaron en la extrema derecha peronista y algunos posiblemente integraron la Triple A.
En esos pantallazos de su pasado, Dardo recuerda cuando a principios de los sesenta rompe con Tacuara y crea el Movimiento Nueva Argentina. Una sonrisa le recorre la cara cuando rememora que siendo apenas un adolescente es detenido bajo los gobiernos de Aramburu y Frondizi. Más adelante comandó el cuerpo de custodia de Isabel Perón, cuando el General movió la dama para derrotar al candidato de Augusto Vandor en las elecciones de Mendoza.
Le hace señas a su segundo, Alejandro Giovenco para que se cambien las ropas. El operativo va a empezar en unos pocos minutos. Le sonríe y acaricia a su mujer María Cristina Verrier, la única mujer del grupo que conocía Malvinas y ayudó en la logística. Recorre velozmente los últimos días. La financiación del empresario Cao Saravia, la invitación al periodista, director y propietario de Crónica Héctor Ricardo García para que tenga la exclusividad de la noticia, los tres días en que el grupo estuvo encerrado en el camping de la UTA en Ituzaingó, con dos días de retiro espiritual, donde dos compañeros desertaron. Todos los cóndores son peronistas murmura Dardo y de nuevo una sonrisa surca su rostro.
Cuando quedan pocos minutos para quemar las naves, recuerda las declaraciones de Miguel Fitzgerald, que fue el primer argentino en volar a las islas y plantar la bandera nacional. Lo hizo el día de su cumpleaños, el 8 de septiembre de 1964, piloteando un Cessna. Dejó una proclama y regresó.
Recuerda palabra por palabra de su relato: "Salgo de Gallegos, vuelo mar adentro, a las tres horas y quince minutos veo el archipiélago. Desde arriba se ve un rectángulo como de cien islas e islotes. Voy diciendo ‘operación normal’, y en Gallegos hay gente que entiende lo que digo. Cuando sobrevuelo el archipiélago, una capa muy densa de nubes me impide ver. No puedo zambullirme entre las nubes, porque en alguna parte de ese rectángulo hay un cerro de seiscientos metros de altura. Espero un claro. Lo veo. Y me lanzó hacia debajo de la capa de nubes, identifico Puerto Stanley, busco la pista de cuadreras, y aterrizo. Me bajo del avión, saco la bandera y la cuelgo del enrejado de la cancha. Viene un hombre de los que se habían juntado a ver el aterrizaje. Me pregunta si necesito combustible. No se le ocurre que soy argentino. Le doy la proclama y le digo: ‘Tome, entréguele esto a su gobernador’. Me subo al avión y vuelvo a Gallegos. Habré estado en Malvinas unos quince minutos." (1)
Amor en el aire
María Cristina Verrier es la única mujer y la tercera en la sucesión de mando del operativo, que está a punto de protagonizar el primer secuestro de un avión en la Argentina.
Proviene de una familia rica. Su padre era el Dr. Cesar Verrier, ex integrante de la Suprema Corte de Justicia. Su tío Roberto Verrier fue Ministro de la autodenominada Revolución Libertadora.
El ensayista Luis Beraza, autor de "Nacionalistas. La trayectoria política de un grupo polémico", en una nota inédita titulada "A cuarenta años de una hazaña olvidada" describe de esta manera el encuentro: "Para realizar el operativo Cóndor, Dardo Cabo debía buscar recursos materiales y humanos, además de realizar una inteligencia previa que permitiera concretarla. De todas ellas, la última parecía la más difícil. ¿ Como organizar una toma simbólica de las Malvinas sin conocer perfectamente el plano de la ciudad a tomar? ¿Como aprovechar el factor sorpresa para instalar una bandera argentina, concretar la toma de la casa del Gobernador, neutralizar a los infantes ingleses y difundir la proclama?
Pero antes o después de comenzar esta tarea, Dardo tuvo un encuentro inesperado que le cambiaría la vida. A través de Emilio Berra Alemán – por entonces Jefe de lo que quedaba de la vieja Tacuara – le presentaron a una periodista que estaba interesada en hacer una nota para la revista " Panorama" sobre los grupos nacionalistas. La misma era María Cristina Verrier, por entonces de 27 años, rubia, linda, talentosa. …….Además de sus actividades periodísticas ya había realizado desde 1960 siete obras teatrales. Una de ellas, " Los viajeros del tren de la luna" había sido premiada. Además de su actividad autoral había alcanzado renombre como promotora de Teatro de Vanguardia en el llamado "Teatro del Altillo", en la calle Florida de Buenos Aires. En el momento del encuentro vivía en la mansión de su familia en el coqueto barrio de Belgrano en la Capital Federal.
La nota salió en el número de Panorama correspondiente al mes de febrero de 1966. Por supuesto en la misma, Dardo Cabo aclaraba – por si hacía falta – su fe peronista y no mucho más. Existe otra versión que indica que en primer encuentro entre ambos tuvo lugar cuando María Cristina investigaba para "Panorama" el destino del cadáver de Evita. Sea por una u otra nota lo cierto es que por este motivo se conocieron. Aunque en una lectura superficial parecían María Cristina y Dardo el aceite y el agua, ambos compartían la pasión por las cosas de la Patria y por supuesto el amor. Justamente el romance que surgió entre ellos terminó uniéndolos también en el operativo Cóndor"
Operativo Cóndor
A las seis de la mañana Dardo Cabo, Alejandro Giovenco y Andrés Castillo entraron a la cabina del Comandante Ernesto García y su copiloto Silvio Sosa Laprida. Este es el relato recogido por Luis Beraza en su trabajo inédito: "Estaban sobrevolando Puerto Deseado en la Provincia de Santa Cruz. Andrés Castillo redujo al radio operador. A las azafatas se les pidió que siguieran el servicio normal del pasaje. Una de ellas al ver gente de uniforme armada en el avión preguntó que pasaba. Al contestarle que iban a Malvinas asombrada respondió: " ¡ Que suerte!"
En principio Dardo Cabo ( que llevaba una chaqueta "tipo garibaldino", marrón tierra) con una pistola "Lugar" ( Alejandro Giovenco tenía una cuarenta y cinco) amenazó al Comandante para que obedeciera la orden de cambiar el rumbo por el 1-0-5. Seguramente el piloto pensó que era una broma de mal gusto. Sin embargo, al colocarle nuevamente el arma de fuego en la cabeza comprendió que no era así.
La situación no era sencilla. El Aeropuerto de Río Gallegos estaba cerrando por la niebla y la misma estaba progresivamente cubriendo al avión. En medio de la charla entre pilotos y visitantes, el DC4 de Aerolíneas estaba empezando a cubrirse con una sábana de nubes. Sobrevolaban San Julián. La radio llamaba al avión pidiendo la posición y por orden de Dardo Cabo nadie contestaba.
Comandante y copiloto le explicaron a Cabo que no era sólo tener el rumbo sino que había que saber como llegar hacia allí. Como último intento ambos le dijeron: "Porque no vamos hasta Punta Arenas en Chile y se asilan allí. Ese Aeropuerto está funcionando normalmente"
Dardo Cabo les contestó "Acá estamos decididos a morir, hay que llegar a Malvinas." Los pilotos le pidieron más información, además del rumbo. Cabo le mostró un plano de la ciudad de Puerto Stanley. " No, esto no sirve, contestaron ambos"
Como el avión seguía avanzando y los pilotos no cambiaban el rumbo, Dardo Cabo volvió a amenazarlos para que obedecieran………entonces encararon desde Puerto Deseado el rumbo 1-0-5 hacia Malvinas"
Mientras tanto, Carlos Rodríguez y Pedro Cursi se acercaron al gobernador de facto de Tierra del Fuego "e Islas del Atlántico Sur", contralmirante Guzmán, que se encontraban entre los pasajeros y le dijeron: "Contralmirante, el avión ha sido tomado. Vamos rumbo a Malvinas. El militar pensó primero en una broma, pero luego se levantó e intentó sacar su pistola. Un oportuno golpe, calmó rápidamente a Guzmán.
El periodista Roberto Bardini, que también pasó por Tacuara, relata así el arribo: "Sir Cosmo Dugal Patrick Thomas Haskard era el gobernador de la isla, pero ese 28 de septiembre de 1966 no se encontraba en el archipiélago. Lo suplantaba el vicegobernador.
Puerto Stanley carecía de pista de aterrizaje. Aquel día, el radioaficionado Anthony Hardy fue el primero en divulgar una noticia que conmovió a millones de argentinos: un avión Douglas DC-4 había descendido a las 8:42 en la embarrada pista de carreras cuadreras, de 800 metros.
Su emisión se captó en Trelew, Punta Arenas y Río Gallegos. Y de esas ciudades se retransmitió a Buenos Aires. Habían transcurrido 133 años desde la última presencia oficial argentina en las Islas Malvinas.
Los muchachos descendieron del avión y desplegaron siete banderas argentinas."
Dardo Cabo afirmó: "Ponemos hoy nuestros pies en las Islas Malvinas argentinas para reafirmar con nuestra presencia la soberanía nacional y quedar como celosos custodios de la azul y blanca….O concretamos nuestro futuro o moriremos con el pasado"
Continuando con el relato, Roberto Bardini escribe: "El Operativo Cóndor tenía previsto tomar la residencia del gobernador británico y ocupar el arsenal de la isla, mientras se divulgaba una proclama radial que debería ser escuchada en Argentina.
El objetivo no se pudo cumplir porque el avión, de 35 mil kilos, se enterró en la pista de carreras y quedó muy alejado de la casa de sir Cosmo Haskard.
La nave, además, fue rodeada por varias camionetas y más de cien isleños, entre soldados, milicianos de la Fuerza de Defensa y nativos armados. Bajo la persistente lluvia y encandilados por potentes reflectores, los comandos bautizaron el lugar como Aeropuerto Antonio Rivero.
El sacerdote católico de la isla, Rodolfo Roel, intermedió para que los restantes pasajeros -entre los que se encontraba Héctor Ricardo García, director del diario Crónica y de la revista Así- se alojaran en casas de kelpers, mientras los «cóndores» permanecían en el avión.
Al anochecer, Dardo Cabo le solicitó al padre Roel que celebrara una misa en la nave y después los 18 jóvenes cantaron el Himno Nacional.
Al día siguiente, luego de formarse frente a un mástil con una bandera argentina y entonar nuevamente el himno, el grupo entregó las armas al comandante Fernández García, única autoridad que reconocieron. Los muchachos fueron detenidos bajo una fuerte custodia inglesa durante 48 horas en la parroquia católica.
El sábado a mediodía, el buque argentino Bahía Buen Suceso embarcó a los 18 comandos, la tripulación del avión y los pasajeros rumbo al sur argentino, adonde llegaron el lunes de madrugada.
Los jóvenes peronistas fueron detenidos en las jefaturas de la Policía Federal de Ushuaia y Río Grande, en el territorio nacional de Tierra del Fuego.
Interrogados por un juez, se limitaron a responder: «Fui a Malvinas a reafirmar nuestra soberanía».
Quince de ellos fueron dejados en libertad luego de nueve meses de prisión. Dardo Cabo, Alejandro Giovenco y Juan Carlos Rodríguez permanecieron tres años en prisión debido a sus antecedentes político-policiales como militantes de la Juventud Peronista.
María Cristina Verrier, la hija de un juez, y Dardo Cabo, hijo de un famoso dirigente gremial, se casaron en la cárcel. Tuvieron una hija a la que pusieron el nombre de María, en honor de la madre de Cabo.
El 22 de noviembre de 1966, los integrantes del comando fueron enjuiciados en Bahía Blanca. Como el secuestro de aviones aún no estaba penalizado en Argentina, los cargos de la fiscalía fueron «privación de la libertad», «tenencia de armas de guerra», «delitos que comprometen la paz y la dignidad de la Nación», «asociación ilícita», «intimidación pública», «robo calificado en despoblado» y «piratería».
Así trató la dictadura militar del general Onganía al grupo de jóvenes patriotas, a quienes definió como «facciosos».
Casi cuatro décadas después, ningún libro de historia o manual escolar recuerda la gesta. La Academia liberal, mitrista y sarmientina, continúa en la jefatura de la «policía del pensamiento». (2)
En la quinta edición de la tarde de aquel 28 de septiembre Crónica tituló a ocho columnas: "Secuestran un avión en vuelo y ocupan las islas Malvinas." Y abajo se lee: "Reeditando la hazaña del gaucho Rivero (...) un puñado de jóvenes argentinos, tras una audaz operación de comando (la denominaron Cóndor) cumplida a bordo de un DC-4 de Aerolíneas Argentinas en viaje a Río Gallegos, hicieron desviar la máquina hacia Puerto Stanley (desde ahora Puerto Rivero), ocuparon la isla, emitieron un comunicado y dieron a conocer una proclama. La noticia causó sensación en todo el ámbito nacional y a nivel mundial. Dos de los participantes, Norberto Karaslewicz y Pedro Bernardino, en declaraciones a Pagina 12, del 27-09-2006, sostienen que el operativo era más ambicioso: " La esperanza era otra, un segundo objetivo aún más lírico: que militares nacionalistas desembarcaran en la isla y la tomaran. Ese objetivo logístico no se cumplió porque el Capitán de la nave Bahía Buen Suceso, que debía entrar en Puerto Rivero, tuvo miedo y llegó hasta la milla de distancia que permiten las normas internacionales; fue una falla de Onganía, interpreta Pedro. Es que cuando conoció el operativo, el dictador advirtió a sus camaradas que se juzgaría a quién se vinculara con el operativo"
Los Cóndores
Además de Dardo Cabo, Alejandro Giovenco, y María Cristina Verrier, integraron la operación: Ricardo Ahe, de 20 años de edad, empleado; Norberto Karasiewicz, 20 años, metalúrgico; Andres Castillo, 23 años, bancario, Aldo Omar Ramírez, 18 años, estudiante; Juan Carlos Bovo, 21 años, metalúrgico; Pedro Tursi, 29 años, empleado; Ramón Sánchez, 20 años, obrero; Juan Carlos Rodríguez, 31 años, empleado; Luis Caprara, 20 años, estudiante; Edelmiro Jesús Ramón Navarro, 27 años, empleado; Fernando José Aguirre, 20 años, empleado; Fernando Lisardo, 20 años, empleado; Pedro Bernardini, 28 años, metalúrgico; Edgardo Salcedo, 24 años, estudiante; y Víctor Chazarreta, 32 años, metalúrgico.
La historia posterior
La "Revolución Argentina" consiguió exactamente lo contrario de lo que se propuso.
El Cordobazo la hirió de muerte, mientras se iniciaba un proceso de grandes convulsiones y avances populares, surcados por la violencia, que culminarían con el regreso de Perón. Luego de su muerte, el curso de la historia cambiaría y el país se precipitaría hacia la noche del terrorismo de estado.
Incluso, el terrorismo estatal del Cono Sur degradó la denominación de Cóndor denominando el accionar criminal, al margen de las fronteras, como Plan Cóndor.
La historia posterior de los Cóndores, reflejan las contradicciones y desgarramientos de la época, cruzada por la disputa entre la "patria socialista" y la "patria peronista"
Dardo Cabo fue militante montonero, el primer director de la revista partidaria "La causa Peronista" y fue asesinado por la dictadura criminal estando detenido, el 5 de enero de 1977, cuando acababa de cumplir 36 años y sufría su cuarto período en prisión. Fue en un "traslado" desde la penitenciaría Nº 9 de la ciudad de La Plata. Oficialmente se informó que había resultado abatido en un intento de fuga.
María Cristina Verrier se sumió en un profundo silencio, desde entonces hasta el día de hoy cuando tiene 67 años. Alejandro Giovenco, según algunas informaciones formó parte de la Triple A y murió cuando estalló una bomba que llevaba en un portafolio. Fue en la calle Sarmiento casi Uruguay, Buenos Aires. La explosión le arrancó un brazo. Giovenco corrió gritando desesperadamente. Se metió en la sede central de la UOM. Murió desangrado.
Pedro Cursi y Edgardo Jesús Salcedo están desaparecidos. Juan Carlos Rodríguez fue asesinado. Aldo Omar Ramírez y Ramón Adolfo Sánchez fallecieron por causas naturales.
Once son los sobrevivientes. De ellos el de mayor trascendencia posterior es el sindicalista Andrés Omar Castillo que fue el último en sumarse al Operativo y el primero que descendió en las islas. Cuenta Roberto Bardini: "A comienzos de la década del 70, el ex militante del MNA fue uno de los fundadores de la Juventud Trabajadora Peronista (JTP), vinculada a Montoneros. Fue dirigente bancario y luego del golpe militar del 24 de marzo de 1976 permaneció desaparecido en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA). A las cuatro de la tarde del 19 de mayo de 1977, Castillo fue secuestrado por un grupo de hombres vestidos de civil e introducido a golpes en una ambulancia. En el vehículo le colocaron una capucha en la cabeza y le ataron los brazos y las piernas con grilletes de acero. Lo llevaron a la ESMA, donde fue torturado durante cinco días, en sesiones que duraban entre diez y doce horas. Uno de sus interrogadores fue el capitán de corbeta Jorge Eduardo Acosta, alias "El tigre". Posteriormente vivió exiliado en Venezuela y España.
Miguel Bonasso en su notable relato " Recuerdos de la muerte" hace algunas menciones a Andrés Castillo: "Mientras hacía ostentación de su amistad con Quica ( Sara Solarz de Osatinsky) y Chiche (Ana María Martí) el pelado (Jaime Dri) eludía no menos ostensiblemente al gordo Castillo y a la Vicky Daleo a quienes el Tigre ( Acosta) no podía ver ni pintados, y escondía prolijamente sus lazos, cada vez más estrechos con Mateo y la Cabra ( Ana Milia de Pirles)" Planeta página 338
"Los últimos de trasponer los portones de la ESMA fueron Andrés Castillo y Graciela Daleo. Castillo estuvo a un tris de ser ejecutado por el delito de hablarle a una chupada nueva"
A cuarenta años del descenso de los Cóndores en Malvinas, es hora que los hechos narrados ingresen a la historia argentina del siglo XX.

viernes, 3 de octubre de 2008

17 de Octubre.......se sublevo la patria!!!!!!!!!!!!!!




17 de Octubre.......se subleva la patria!!!!!!!!!!!!!!
La juventud tiene su lucha, que es derribar a las oligarquías entregadoras, a los conductores que desorientan y a los intereses extraños que nos explotan.
Arturo Jauretche
El 17 de octubre de 1945 marcó la historia del pueblo argentino. Sus efectos políticos y su realizaciones aún perduran: nació el peronismo. El presidente, general Edelmiro J. Farrell nombró al coronel Juan Domingo Perón secretario de Trabajo y Previsión, ministro de Guerra y Vicepresidente de la Nación, cargos en los que desempeñó una intensa actividad. Las movilizaciones populares que se produjeron el 17 de octubre de 1945 serían de esperar: como secretario de Trabajo y Previsión, Perón se había granjeado la lealtad de los obreros, a través de importantes medidas, como numerosos aumentos de salarios, y proyectos que poco después se concretarían, como la Justicia de Trabajo o el pago de las vacaciones y el aguinaldo. El sindicalismo argentino, hasta entonces desanimado por las propuestas de lucha de comunistas y socialistas, se aproximó a las soluciones reales y concretas que les ofrecía el General Perón. Pero el 8 de octubre de 1945, el general Avalos pidió a Farrell que destituyese a Perón. Señalado como la eminencia gris del gobierno, Perón fue detenido y llevado a la isla Martín García, y luego al Hospital Militar. Amplios sectores populares que no respondían a ningún partido tradicional, sino a un hombre y un proyecto nacional, irrumpieron en la vida política. Marcharon a Plaza de Mayo y reclamaron la libertad de su líder. Desde las primeras horas de la mañana del 17, llegan columnas de manifestantes con banderas y pancartas a la Plaza de Mayo. Vienen desde Avellaneda, Lanús, Banfield, Quilmes, San Martín. Cruzan el Riachuelo por el puente Pueyrredón. Cuando la policía lo levanta siguen cruzando en botes, tablas o a nado. Los manifestantes, refrescándose los pies en las fuentes de la Plaza, se convertirían en todo un símbolo del movimiento nacional y popular mas importante de Argentina: El Peronismo

martes, 30 de septiembre de 2008

Medios de Difusión



El pensamiento de Arturo Jauretche
Medios de Difusión
"Mientras los totalitarios reprimen toda información y toda manifestación de la conciencia popular, los cabecillas de la plutocracia impiden, por el manejo organizado de los medios de formación de las ideas, que los pueblos tengan conciencia de sus propios problemas y los resuelvan en función de sus verdaderos intereses. Grupos capitalistas tienen en sus manos la universidad, la escuela, el libro, el periodismo y la radiotelefonía. No necesitan recurrir a la violencia para reprimir los estados de conciencia que le son inconvenientes. Les basta con impedir que ellos se formen. Dan a los pueblos la oportunidad de pronunciarse por una u otra agrupación política, pero previamente imposibilitan materialmente la formación de fuerzas políticas que respondan a las necesidades populares y cuando ellas existen, tal como existía entre nosotros la Unión Cívica Radical, movilizan para el soborno sus cuantiosos medios económicos, como lo hicieron para provocar el levantamiento de la abstención radical, y la coparticipación de los dirigentes en los crímenes contra el Pueblo y la Nación."
"Monopolizados los grandes medios de formación de la opinión pública, medidas policiales y administrativas, como las limitaciones al derecho de reunión y a la circulación postal entre nosotros, perfeccionan la sutil tiranía de los financieros. Un director del trust eléctrico, o de cualquier otro trust, tiene hoy en sus manos el control de todas las noticias, de todos los editoriales, de todos los comentarios periodísticos. Desde sus despachos sale debidamente controlado el material informativo con que ha de nutrirse el ciudadano. De su visto bueno depende el buen nombre de un candidato, de un partido, de una acción cualquiera. El ciudadano tiene la ilusión que elige y sólo se limita a escoger entra la reducida lista que los financieros han decretado apta para el consumo popular. El político y su partido lo saben y sabe por consecuencia que antes de someterse a la elección popular ha de tener el visto bueno de los financieros, y este visto bueno se obtiene a cambio de la entrega de los intereses populares. Cuando el día del comicio llega, el pueblo no elige sino dentro de la opción que los financieros le proporcionan."
" Esto ocurre aquí y en cualquiera de las llamadas grandes democracias. Mientras en los países totalitarios el pueblo es un esclavo sin voz ni voto, en los 'democráticos' es un paralítico con la ilusión de la libertad al que las pandillas financieras usurpan la voluntad hablando de sus mandatos. Proponemos un auténtico ideal democrático. El sometimiento de las fuerzas de las finanzas al interés colectivo. El estado que queremos debe ser fuerte para hacernos libres. No el estado totalitario cuyo fin es ahogar al hombre para realizarse, sino el estado que ahoga la tiranía del dinero para realizar al hombre, y así, en el terreno de la formación de la opinión pública, la solución democrática consistirá en sustituir la libertad de empresa periodística o radiotelefónica, que es la libertad de los grupos plutocráticos para hacer su prensa o su radio e impedir toda otra, por la libertad de presa sólo lograble cuando ella no tenga que depender de los intereses capitalistas. Solución ésta que requiere una Argentina Liberada, ya que como dije antes, la finanza es extranjera. El problema que en los países plutocráticos es un problema puramente interno, entre nosotros, está vinculado a la existencia de una soberanía nacional auténtica. Necesitamos liberar a la Nación para liberarlos dentro de ella". Opinión Pública y Democracia. 17/11/1941. Escritos Inéditos - Corregidor 2002.
"Porque los medios de información y la difusión de ideas están gobernadas, como los precios en el mercado y son también mercaderías. La prensa nos dice todos los días que su libertad es imprescindible para el desarrollo de la sociedad humana, y nos propone sus beneficios por oposición a los sistemas que la restringen por medio del estatismo. Pero nos oculta la naturaleza de esa libertad, tan restrictiva como la del estado, aunque más hipócrita, porque le libre acceso a las fuentes de información no implica la libre discusión, ni la honesta difusión, ya que ese libre acceso se condiciona a los intereses de los grupos dominantes que dan la versión y la difunden". Los Profetas del Odio y la Yapa. La colonización pedagógica. A. Peña Lillo Editor. Marzo 1975.
"Porque estos periódicos tan celosos de la censura oficial se autocensuran cuando se trata del avisador; el columnista no debe chocar con la administración. Las doctrinas, los hechos, los hombres, se discriminan en función del aviso; así hay tabúes tácitos y se sabe que no se debe mencionar, que camino no hay que aconsejar, que cosas son inconvenientes" Los Profetas del Odio y la Yapa. La colonización pedagógica. A. Peña Lillo Editor. Marzo 1975.